El marketing también es para las pequeñas empresas

Las pymes deben perder el miedo y crear su propia estrategia de marketing

Cuando se habla de casos de éxito en marketing o de grandes campañas publicitarias que se convierten en virales o que tienen un elevado impacto en las audiencias, se suelen poner ejemplos de grandes compañías y de multinacionales que tienen equipos detrás muy poderosos. Cuando el protagonista de la historia no es una gran empresa, suele ser una de esas startups que se acaban convirtiendo en algo que los inversores ‘cortejan’.

No suelen ser historias protagonizadas por la peluquería del barrio, por la pequeña cadena de supermercados que tiene dos establecimientos en la comarca o por un hotel familiar. Y, sin embargo, aunque ellos no suelan aparecer en estas historias, ellos también tienen que hacer marketing y ellos también deben asumir la importancia que el marketing puede tener para su estrategia de negocio y para su supervivencia en el mercado.

Como ocurre con tantas otras cosas en el mundo de la estrategia y de la competencia, las pymes no deben quedarse atrás y no deben asumir que todo esto no va con ellas. El marketing es también para las pymes y no hay que olvidar que en esto entran las pequeñas y las medianas empresas. Por muy pequeña que la compañía sea, el marketing y los principios del mismo deben ser tenidos en cuentas.

El marketing no debe dar miedo

Una de las cuestiones que hace que las pymes se queden lejos del marketing es una suerte de temor previo al mismo. El marketing parece dar cierto miedo, como si fuese una cosa muy compleja y algo que requerirá un nivel de trabajo o de conocimientos que se escapan al control de la compañía. Pero el marketing no debe dar miedo: tiene de extraño lo que tienen todas las cosas nuevas, que requieren que nos familiaricemos con ellas.

Además, como ocurre con todas esas cosas complejas y diferentes que hay que empezar a hacer cuando se arranca un negocio, solo hay que fichar a profesionales para que se haga este trabajo. Igual que se contrata a una gestoría para que nos lleven las cuentas, se puede fichar a un marketero o a una agencia para que nos ayuden con el marketing.

Este no es el único temor que suele asaltar a las pequeñas empresas. También están los temores a lo que puede pasar si se entra en este terreno. El ‘y si el marketing se me va de las manos’ o ‘y si ese concurso promocional sale completamente mal’. Las pymes deben – en definitiva – perder el miedo a realizar acciones que ayuden a mejorar su negocio, ventas y relaciones con clientes

No es tirar el dinero, es hacer una inversión

Por otro lado, es igualmente importante comprender que el marketing es una inversión. Uno de los prejuicios más arraigados es que hacer acciones de marketing va a ser simplemente una manera de tirar el dinero. Es lanzar dinero a cosas para que no ocurra ningún milagro en los resultados. Lo que olvidan y muchas veces no comprenden es que estas acciones son una inversión, una que dará resultados a veces a medio plazo.

Las pymes deben comprender que deben hacer planes y su importancia

De hecho, muy relacionado con este punto debería posicionarse también este. El marketing no es solo importante como tal y por sí, sino que lo es también de un modo estratégico. Es decir, las pymes tienen que comprender que no vale con solo ‘hacer marketing’, con lanzar un par de cosas que ayuden a dar a conocer la marca o con tachar un par de cosas de la lista de tareas marketeras que se deberían cumplir. Hay que tener claro por qué se hacen las cosas y qué se espera con ellas.

El arma no tan secreta del éxito en marketing está, al final, en tener una estrategia. Hay que pensar qué se quiere conseguir y a partir de ahí hay que establecer cómo se va a lograr conseguir esto. Las pymes no deben quedar al margen de los objetivos y del análisis de los mismos.

Comments are closed.